Tengo derechos...

El alma disponible



Tengo derecho,




por ejemplo,


a escribir esto


en verso,


porque quiero,


quiero que sea una poesía,


o un poema,


porque


tengo derecho.






Todo el mundo tiene derecho:


A ser tratado con dignidad,


a no ser avasallado


ni sometido,


derecho a beber agua potable


y limpia,


aunque sea en apariencia,


brotando de un grifo


cualquiera,


a un juicio justo


si se diera el caso,


derecho a alimentarse,


a sobre alimentarse,


a hacer dieta,


a no comer,


a una educación,


a una vía de escape,


derecho a una alternativa,


al trabajo,


derecho a una vivienda,


a salir por ahí,


a protección,


a enamorarse,


derecho a ser amado,


a vivir en paz,


a vestir de marca,


a comprar un coche


a plazos,


a ser comunista,


o no,


fascista,


a una hipoteca,


derecho a un médico,


un estomatólogo


o endocrino,


a un sicólogo,


derecho


a que nuestros hij@s tengan


derechos.






Así es,


todo el mundo tiene derecho.






Aquí.






Quiero ser tonto y consolarme


de todos mis males.


Allí




también tienen derechos:


A morir joven,


a adelgazar sin anorexia,


a un juicio sin juez,


a un juez prevaricador,


a ser lapidad@,


a los despojos podridos,


los excedentes de occidente,


a no ser atendid@,


a ser un olvidad@,


a no tener posibilidades,


no tener una vía de escape,


a abrazar muy fuerte al hij@  muerto,


a empuñar un arma desde niñ@,


a un pasaje en patera,


a ser un desposeído,


a cubrir cuerpo y rostro,


a ser sometid@,


insultad@,


vejad@,


ultrajad@,


al analfabetismo,


al dengue,


el sida,


el paludismo.









Allí tienen derecho a todo eso.




Por eso debo de ser tonto,


porque aquí,


sentado,


en este restaurante


con el estómago lleno


tras engullir


un abundante menú


del día


no veo tan mal mi situación y


en la T.V.


sale un ministro


de la CE


diciendo


que habría que torpedear


a las pateras


que se acercan


a


nuestras


(preciosas)


costas.



Claro,



se me olvidaba


un derecho


fundamental


que


tenemos


aquí:


Reservado


el derecho


de admisión
 
 
 
 
 
Somos nosotr@s pensando que son ell@s.
 

.
.

.
Aprovecho esta entrada para desearos a tod@s  Feliz Navidad.

Y os sugiero que leais...
OTRA VEZ NAVIDAD EN LA CALLE
 DEL BLOG CON CARTONES POR LA CALLE





4 comentarios:

RGAlmazán dijo...

Precioso y real texto. Mis mejores deseos para tí y los tuyos. Besos.

Salud y República

Anónimo dijo...

Pues en Cuba, Corea del Norte y en China, países comunistas, no se respetan los más elementales derechos humanos. Curioso que lso comunistas propugnen los derechos humanos en los países en los que no gobiernan.

neptuno28 dijo...

Estimada Ana,

he leído tu mensaje en el blog, como siempre, me ha hecho mucha ilusión. Yo también echo de menos a muchos, pero ya sabes el trabajo que supone mantener vivo un blog.

Te sigo. Y ya sabes donde estoy.

Te deseo lo mejor para ti y para los tuyos.

Un saludo DESDE y POR la izquierda.

VELPISTER dijo...

Hola
Por si fuera necesario, sólo decir con la mayor humildad que tanto el poema como el cuadro son de mi autoría y que Ana tuvo el detalle de ponerlo en su blog, de todos modos muy agradecido por la difusión.
Solo decir al anónimo que yo no soy comunista, soy de izquierdas, claramente de izquierdas, y que denuncio la falta de respeto a los derechos humanos allí donde se produzca, me parece muy simplista pensar que cualquier texto social o de denuncia pueda parecer de un comunista, y nada más, pq esto se alargaría demasiado y no me apetece hacer ningún tipo de aclaraciones políticas. Sólo añadir que yo no soy político, ni de lejos, soy artista.
También en el blog de Ana se produjeron reacciones un tanto agresivas, lo que se cuenta en este poema es una realidad sin intenciones políticas, sólo es una poesía, con todas las vísceras que ha de llevar una poesía así.
Un abrazo y gracias de nuevo.
velpister

GUERRAS OLVIDADAS